Portada ilustrada de septiembre de 2026, con un libro abierto.

Una página en blanco

Septiembre 2026

Ilustración final de la pareja reunida bajo un cielo cósmico.

Llegó entonces otro septiembre. Ha pasado una vuelta completa al Sol desde la tarde en que coincidimos. Regresamos al mismo punto del calendario, pero ya no siendo las mismas personas que se encontraron en aquellas coordenadas. Ahora llevamos con nosotros un año de vuelos, montañas, ríos, mares, amor en el campo, amor en la ciudad, conversaciones y silencios, retratos, rituales, despedidas y con cada una un regreso. Un año entero aprendiendo a expresar el amor en todos nuestros lenguajes. Al principio pensé que el Universo había escrito nuestro encuentro. Ahora pienso que solo escribió la primera línea. Todo lo demás lo hemos escrito nosotros: cada vez que atravesamos la distancia, que elegimos cuidarnos, que encontramos la forma de regresar y que hicimos del mundo del otro un lugar un poco más nuestro.

Hoy llegamos juntos a una página en blanco. No se siente vacía ni incierta; se siente inmensa y luminosa. Todavía no contiene fechas, planes, ni destinos. Solo la posibilidad de todo lo que podemos construir sobre ella. Y lejos de asustarme por no saber lo que viene, me emociona, porque después de este tiempo sé que la magia no está en conocer de antemano la historia, sino en haber encontrado con quien vale la pena construirla.

Estoy lista para las nuevas ciudades y rincones desconocidos; para las aventuras cósmicas y los días en los que no ocurra nada extraordinario, excepto estar juntitos. Estoy lista para seguir aprendiendo tus versiones, para conocer las que todavía no existen y para dejar que tú conozcas todas las que aún han de nacer en mí.

Gracias por tu amor, capaz de sobrepasar la distancia física, por todos los besos, las caricias, por la ternura y la compañía. Gracias por hacerme parte de tu vida y abrirte a ser parte de la mía. Gracias por la inspiración, por el hombre que eres y por haberme escogido para mirar en el que te sigues convirtiendo cada día. Gracias por darme estas memorias para contarlas, por hacerme fácil la aventura que es amar y haber llenado de magia nuestra primera vuelta al Sol.

Te Amo inmensamente.