
Volvimos a nuestras rutinas, lejos uno del otro, pero nunca separados.

Junio 2026 · 10 / 13

Volvimos a nuestras rutinas, lejos uno del otro, pero nunca separados.

El calendario deportivo te mantuvo ocupado trabajando y mientras continuamos narrándonos los días con fotitos: tú, desde los campos de fútbol.

Yo desde cualquier rincón, documentándote mi vida entre el trabajo y algún proyecto,

o buscando un poco de balance en momentos de calma que incluían tardes de yoguita en mi techo.

Junio fue el mes de los Knicks y después de 53 años, este fue el año en el que tocó celebrar un bien merecido campeonato.

NYC estaba de fiesta y desde New Jersey, Skylan también.

Elliot celebraba la llegada de sus veinte y los astros volvieron a hacer lo apropiado para juntarnos. Una breve e inesperada parada por tu barrio me permitió celebrar con ustedes y compartir con Skylan otra vez.

Y así logramos volver a pasar un ratito juntos los tres.

Superado su escepticismo inicial, logré convencer a Skylan de que me reconociera como una adulta divertida.

Y fui admitida en el departamento de babysitting. Skylan mismo se encargó del training y se aseguró de advertirme que el slide estaba hot.

Conocí una versión distinta de tu barrio, esta vez florecido, con colores brillantes y sin tormentas de nieve.

Contigo descubrí la luz del sol veraniego de NYC por primera vez.

Partí con el corazón lleno de tu ternura en un autobús hacia Massachusetts. Mi segundo retiro de Vipassana me esperaba y esta vez, otra vez, viajaba conmigo tu amor.